El Palacio de Armiñón

 

        La casa fue adquirida por la familia García de Fuentes Pampin, en los años noventa. Durante toda la década se realizó una profunda restauración de toda la casa, respetando siempre los elementos históricos y artísticos de la casa.

La casa fue inaugurada y bendecida el 22 de agosto de 1.998, coincidiendo con el bautizo de Teresa.

 

   En el año 2005 la familia vendió una parte del palacio a una empresa promotora. De la rehabilitación realizada por la empresa adquirente, resultó que destrozaron gran parte de los elementos con valor histórico artísticos del Palacio (cúpula, zagüan con escalera de piedra, importante bodega con lagar…), haciendo una división nueva para diez viviendas.

   Antes de los noventa la casa perteneció a dos familias residentes en Armiñón, la familia Meana, que nunca vivieron en el Palacio, y que lo tenían como edifico auxiliar para las labores agrarias; y la familia Fernández de Larrea que si vivió en la casa.

 

 

 

Previo a las familias del pueblo que hemos señalado, tenemos noticia de la propiedad de la casa perteneció a la familia Paternina, Marqués de Terán.

 

NOTICIAS HISTORICAS Y GENEALÓGICAS DEL LINAJE DE PATERNINA Y SUS ALIANZAS

1.179-1.962

 

 

Las publica MIGUEL PATERNINA Y ALONSO, Doctor en Medicina y Cirugía y Archivero de la Familia. San Sebastián, 1.962.

 GENEALOGIA: La generación XI, padres de la que ahora citamos, viene de la Rama Troncal de "Labastida". Allí vimos cómo Bernardo Agustín de Paternina y Porres, casado en 1692 con Ana María de Robles-Medrano y Manso, fueron padres, entre otros, de:      1759    XII     

  JUAN FRANCISCO de PATERNINA y ROBLES-MEDRANO, PORRES y MANSO. Según consta el primer libro de bautizados de la parroquia de San Salvador de Ollauri, en su folio 155, fué bautizado al mismo tiempo y en el mismo lugar que su hermano gemelo DIEGO MANUEL, en 27 de junio de 1706, por el cura de la villa, Joseph de Zárate.

 

  Fué su padrino su tío Agustín de Ocio. De su hermano lo fué el abuelo de ambos, Joseph de Paternína y Vergara, Alcalde del lugar.

  Murió en 1774. Es más que probable que construyera el Palacio familiar de esta villa, pues por su traza parece demasiado moderno para haber sido edificado por su tercer abuelo Diego (III), al que corresponden en verdad los blasones que ostenta en su fachada.

  De los datos parroquiales se deduce que casó dos veces. La primera debió ser a principios del 1746 con Doña INES de ARIAS, de la que tuvo solamente dos hijas:

1-      MARIA JOSEFA de PATERNINA y ARIAS, bautizada, en Ollauri el 4 de diciembre de 1746.

2-      MARIA TERESA, bautizada en Ollauri el 13 de octubre de 1748.

 

  Tenía Juan Francisco 53 años cuando celebró sus segundas nupcias con Doña .SEVERINA de MONTOYA y HURTADO de CORCUERA, que era natural de Armiñón. La ceremonia se celebró el 29 de febrero de 1759 en Armiñón, donde había nacido el 11 de febrero de 1732, contando, por lo tanto, 27 años (NOTA).

 

(NOTA) MONTOYA: apellido vasco. De Alava. Su primitiva Casa Solar radica en Berantevilla, del partido de Laguardia. Con la reconquista pasó a Castilla y Andalucía. Prob6 su nobleza en las Ordenes de Santiago (1654, 1704 y 1728), Calatrava (1677, 1688, 1705 Y 1709), Alcántara (1752) y Carlos 111 (1815 Y 1840).-(Atienza y Carrafa.)

 Fueron padres de Severina

]OSE ANDRES de MONTOYA y ZARATE, nacido en Armiñón en 1689 y muerto en 1757, con MARIA JOSEFA HURTADO de CORCUERA y CURCASITAS, nacida en 1702 en Salinas de Añana.

Abuelos paternos:

FERNANDO de MONTOYA y LATORRE, de Armiñón. 1656 - 1689, con MARIA JOSEFA de ZARATE y URBINA, de la misma villa, nacida en 1666.

Abuelos maternos:

ANDRES FRANCISCO HURTADO de CORCUERA Y URQUIANO, nacido en Salinas de Añana en 1662 y muerto en Labastida en 1700, con MARIA FRANCISCA CURCASITAS y MONTOYA, natural de Arcentales, donde nació en 1679.

Hoy (año 1962), en la villa de Armiñón (sita a 23 kilómetros de Vitoria en dirección a Miranda de Ebro, carretera nacional núm. 1) sólo permanecen dos restos del antiguo poderío de los Paternina, los Montoya y los Urbína.

La preciosa Casa- Palacio que habitaron nuestros parientes, y la capellanía perpetua que, aunque de muy remoto origen, fué reivindicada por el Marquesado de Terán.

Destrozados sus balcones, desvencijadas sus puertas y convertida en casa de labor, aún preside esta casa, en la pequeña y humilde plaza del lugar, las reuniones domingueras de este antiguo poblado, semi-arruinado ahora.

En su fachada norte y en el ángulo noroeste ostenta las armas de los Urbina, [ primitivos Señores que la edificaron. Perteneció al Mayorazgo y fué enajenada al final del primer cuarto del siglo actual. Sus soportales son majestuosos y puede decirse que es la única importante de la villa.

 Si algún curioso siente deseos de apreciar la belleza de sus líneas sólo ha de detener el automóvil junto a la fuente de la plaza -en la misma carretera- y mirar al fondo. Frente a la airosa traza de esta casa se halla la vieja iglesia, de torre cuadrada, que con sus modestas proporciones y adusta sencillez parece no querer menoscabar con su presencia la importancia de la casa de la "Dama sin pero", como se la ha conocido durante muchísimos años y recoge alguno de nuestros literatos. Referíase esta leyenda a alguna antepasada nuestra que por sus perfecciones supo conquistar tan simpático apelativo.

  Muy recientemente, otro de nuestros escritores ha glosado también a nuestra familia al hablar de la casa de Armiñón:

  "...es otro y diverso el lenguaje que percibimos al recorrer las anchas y resecas estancias de las casas-palacios, en las que sus moradores, si bien no tan levantiscos y marciales, no por eso dejaron de quedar en algo de su recia personalidad de hombres integérrimos y ejemplares, tan tenaces, tan defensores de su "honra" que la "vemos" en el ambiente de aquellas estancias y nos habla su eco de mil y mil ejemplos, no divulgados, pero que claman sean ya vindicados como debieran.

  He, los clamores perceptibles de los Montoya y Zárates, en su casa de Armiñón, del aquel ejemplar rectísimo Don Manuel, que puesto como modelo de Caballeros, tuvo que aceptar el cargo de Presidente de la Real Chancillería de Valladolid y que "todos a una estaban en lo suplicar" y de donde aún había de pasar al Consejo Supremo de Castilla; y de su propio hermano Don Francisco Antonio, que es nombrado Inquisidor de la Suprema y luego Obispo electo de Salamanca. y tantos otros del mismo apellido que vemos poner su linaje y limpieza de sangre en las Ordenes Militares de Santiago, de Calatrava, Alcántara y de Carlos III. Y aquel otro Don Diego Terán y Fernández de Somoza, ejemplar Caballero de la Orden de Calatrava, que el Rey Don Felipe V quiere significar en vísperas de las bodas del Príncipe de Asturias,

  Don Fernando, y la Infantita María Ana Victoria, a los que señala como vivo ejemplo, y le concede el título de Marqués de Terán con el Vizcondado de la Esperanza, en 31 de enero de 1729 y se ratifica en el Real Despacho de 8 de agosto del mismo año... (P. Echeverría Gabarain: "Castillos y Palacios de Alava y Nobles y Ejemplares Hidalgos". Véase Bibliografía.)

 

 

  Dejando la casa y entrando en la iglesia, vemos en el lado del Evangelio una capilla adornada con un altar de mediano gusto artístico muy posterior a la época; de construcción de la misma. Presidiendo el frontal hay un bellísimo escudo de armas muy bien labrado y conservado, simple, con el yelmo de frente, que corresponde a los Urbina, que sin duda tenían su enterramiento en esta capilla.


  Los Marqueses de Terán - probablemente Don Eduardo de Paternina y Arias, con Doña María Jesús de Jusué y Paternina- mantuvieron los derechos de capellanía fundada por Francisco María y Juana Crisóstoma en 1797. En consecuencia, aun hoy se mantiene la costumbre de rezar el rosario por las tardes en sufragio de las almas de todos los Paternina fallecidos. Percibe por esta piadosa labor el cura párroco del lugar la suma de DOCE CENTIMOS diarios (año de 1960), según su propia declaración. Esto es debido, sin duda alguna, a la ¡ depreciación que la moneda sufre inevitablemente en el transcurso del tiempo.

   En el libro de casamientos que se inicia en 15... y que aún se utiliza, pudimos ver cómo figuraban muchos matrimonios de antepasados...

  Aunque hemos investigado con interés, no nos ha sido posible descubrir ninguna losa sepulcral en esta capilla, aunque estamos bien seguros de que allí reposan.

Del matrimonio de Juan Francisco y Severina nacieron los siguientes hijos:

1 - MARIA SEVERINA de PATERNINA y MONTOYA, bautizada en Ollauri el 3 marzo 1770.

2-JUAN JOSE, bautizado en Ollauri el 15 de abril de 1771.

3 - MANUEL FRANCISCO, que continúa esta línea. Fue bautizado en Ollauri el 23 d abril de 1772, y murió en la misma villa 26 de mayo 1825. Fue Señor de Fuenmayor, de Almansa y de la Torre de Islallana y Lacervilla y Maestre de Ronda. Casó en Miranda de Ebro en 1804 con Doña Mauricia Gil-Delgado y Ocio de Salcedo. Había nacido en Miranda de Ebro el 24 de Noviembre de 1767 y testó el 27 de abril de 1848 en Ollauri. Falleció poco después.

4 - MARIA JOAQUINA, bautizada en Ollauri el 17 de agosto de 1774.

(Fin de la reseña)


 

UNA RUTA EUROPEA, POR ALAVA A COMPOSTELA.

Micaela Portilla                                              Páginas de la 283 a 289.

Bajando por la misma calle, cerca ya de su acceso a la plaza, se encuentra, también al lado izquierdo, el palacio de Montoya Urbina, un hermoso ejemplar de arquitectura doméstica, noble del siglo XVII, elegante en el equilibrio de sus proporciones y en el juego de los macizos y vanos de su fachada.

En su parte baja se abre un pórtico de cinco arcos de medio punto, en línea con la calle, y dos como accesos laterales a este porche en cuyo interior se encuentran las tres portadas del palacio, adinteladas y molduradas en su perfil. En las dos plantas superiores se abren balcones con antepechos de hierro, alternantes, en la segunda, con ventanas rectangulares; el tejado vuela sobre un alero de madera bien labrada en las cabezas de sus apeos. Los escudos que campean sobre la fachada y el esquinal Noroeste del edificio ostentan los blasones de sus señores.

  El de la fachada lleva en el primer cuartel las diez panelas, la tao y el cordón franciscano de los Montoyas por Don Fernando de Montoya y Urbina; en el segundo, la torre con dos leones rampantes a sus flancos, armas de su mujer Doña Cecilia de la Torre y Urbina; los cuarteles tercero y cuarto repiten los blasones de los Urbinas - lobos cebados ante árboles -, por el parentesco de ambos cónyuges, documentados en la segunda mitad del siglo XVII.

 


El escudo del ángulo Noroeste del edificio muestra los lobos de los Urbinas en el primer cuartel, las armas de los Orues en el segundo - dos árboles, cinco panelas y una estrella en lo alto -, las de la Torre en el tercero y las trece estrellas salazariegas en el cuarto, blasones de Don Francisco de Urbina y González de Orúe, caballero de Santiago en 1670, y de Doña Josefa de Urbina y López de Torre su esposa

Napoleón Bonaporte.

 Cuentan las crónicas, que el 10 de noviembre de 1.810, Napoleón pernoctó en la casa palacio de Armiñón, a su paso por las tierras de Álava.

 

 

    En la casa permanece una cama antigua, que la tradición oral de la casa llamaba de Napoleón.